Qué entrenar en juveniles (16–18 años), con una sesión de ejemplo
Por Marco Baleato · · Sobre el autor
Entre los 16 y los 18 años empieza el último paso antes del fútbol senior. Físicamente ya son casi adultos, pueden asumir un plan táctico completo y muchos de ellos pronto entrenarán con un primer equipo.
El entrenamiento ya se parece al de un equipo senior: un modelo de juego, juego de posición, vigilancias y un bloque medio que presiona con señales. Lo que sigue haciéndolo fútbol base es que el objetivo es formar jugadores, así que la mejora individual importa tanto como el resultado del domingo.
Qué trabajar a esta edad
Juego de posición: ocupar carriles y alturas para que siempre haya un hombre libre entre líneas del rival.
Vigilancias: cuando el equipo ataca, quién se queda detrás del balón y cómo frenan el contraataque antes de que empiece.
Defender en bloque: un bloque medio que se mantiene junto y presiona con señales claras, en lugar de que todos persigan el balón.
Trabajo individual por puestos: finalización para delanteros, 1v1 defensivo para laterales, salida de balón para porteros y centrales. Y recuperación, porque la carga semanal es alta.
Sesión de ejemplo de 90 minutos
Calentamiento (10 min): movilidad dinámica. Caderas, tobillos e isquiotibiales, con progresivos al final.
Rondo (14 min): rondo posicional 3v3 + 3. Tres comodines ayudan al equipo con balón; el equipo que pierde el balón defiende al momento.
Parte principal 1 (20 min): juego de posición en cinco carriles. Nunca más de dos jugadores por carril, ni dos en el mismo carril y la misma altura, para mantener amplitud y líneas de pase.
Parte principal 2 (18 min): atacar con dos vigilancias. El equipo que ataca siempre deja dos jugadores detrás del balón; el que defiende marca doble al contraataque.
Juego (20 min): bloque medio con señales de presión, 8 + portero contra 8 + portero. Con menos de 18 jugadores, un 7v7 con las mismas reglas. Vuelta a la calma (8 min): secuencia de yoga.
Consejos para el entrenador
Explica el modelo de juego y conecta cada tarea con él. A esta edad quieren saber cómo encaja el ejercicio en el partido del domingo, y trabajan más cuando lo ven.
Planifica la semana, no solo la sesión. Después del partido, un día suave; la sesión más exigente dos o tres días antes del siguiente; corta e intensa la víspera.
Da feedback individual. Un vídeo corto o dos minutos de charla después del entrenamiento ayudan más a un juvenil que otro discurso a todo el grupo.