Transiciones: cómo entrenar los segundos después de robar o perder el balón
Por Marco Baleato · · Sobre el autor
Una buena parte de los goles llega en los segundos justo después de que el balón cambie de equipo. El equipo que acaba de perderlo está desordenado; el que acaba de robarlo tiene espacio. Quien reacciona antes suele ganar ese momento.
Las transiciones se entrenan con tareas en las que el balón cambia de equipo constantemente y ese cambio tiene consecuencias. En esta entrada explico en qué fijarse en cada una.
Transición ofensiva: después de robar
Primero mirar hacia delante: si hay un pase a la espalda de la defensa, es ahora. Si no, asegurar el balón sacándolo de la zona de presión y después atacar.
Los que no tienen el balón corren en ese momento: uno en profundidad y otros en amplitud. Un contraataque con solo el poseedor es fácil de frenar.
Decidir rápido en la superioridad: en un 3v2 o un 2v1, fijar al defensor y pasar en el momento justo.
Transición defensiva: después de perder
Dos opciones, y el equipo tiene que saber cuál elegir: presionar al momento para recuperar (si hay jugadores cerca y el rival sigue presionado) o replegar para proteger la portería (si el rival puede jugar hacia delante).
El que pierde el balón reacciona el primero; los más alejados vuelven hacia el centro para cerrar por dentro.
Tareas por categoría
Benjamín y alevín: oleadas continuas 2v1, en las que el defensor pasa a atacar en la siguiente ronda. Sencillo y con muchas repeticiones.
Alevín a cadete: 3v2 que se convierte en 2v1 en sentido contrario, y 4v4 en los que el gol tras robo vale doble.
Cadete en adelante: rondos con transición a un segundo cuadrado y conservaciones en las que perder el balón obliga a defender en ese mismo momento.
Organización
Las tareas de transición necesitan intensidad: series cortas, reanudaciones rápidas con balón del entrenador y pocas paradas. Si los jugadores vuelven andando para reanudar, la tarea ya no entrena transiciones.