Juegos de posesión en fútbol: cómo montarlos y cómo hacerlos progresar
Por Marco Baleato · · Sobre el autor
Un juego de posesión es sencillo: un equipo conserva el balón y el otro intenta robarlo dentro de un espacio delimitado. Es uno de los formatos más usados en los entrenamientos porque trabaja a la vez el pase, los apoyos, el perfil corporal y la presión, con las decisiones de un partido de verdad.
No es lo mismo que un rondo. En el rondo los que tienen el balón se quedan fuera del cuadrado y los defensores trabajan en el centro. En un juego de posesión todos se mueven dentro del espacio, así que además hay que buscar espacio, abrirse y ayudar al compañero que está presionado.
Cuatro cosas que decides antes de empezar
El espacio. Un 4v4+3 funciona bien en 25 × 20 m. Más espacio da tiempo para pensar y cambiar la orientación; menos espacio añade presión y obliga a jugar a pocos toques.
El número de jugadores. Con equipos iguales (4v4, 5v5) robar es realista. Los comodines, que juegan siempre con el equipo que tiene el balón, crean superioridad: el balón circula y los grupos con menos nivel también encadenan pases.
La puntuación. Cuenta pases seguidos, da un punto cada 8 o 10 pases o premia una acción concreta, como un cambio de orientación o un pase al tercer hombre. Los jugadores hacen lo que da puntos.
Trabajo y descanso. Series cortas, de 2–4 minutos, con una pausa para beber y corregir. En una serie larga la calidad baja y el juego se convierte en correr.
Juegos de posesión por categoría
Benjamín y alevín: empieza con los 10 pases, en los que no se puede devolver al que te acaba de pasar, y con el 2v2 con apoyos exteriores, que enseña a la pareja a ofrecer apoyo y a defender juntos. Después llega el 4v4+3, con mucha superioridad para que el balón no se pare.
Infantil y cadete: añade límite de toques y un objetivo. La conservación 5v5+2 a dos toques premia el tercer hombre, la posesión por pasillos enseña a tener siempre a alguien abierto en cada lado y la conservación a tres equipos, en la que quien pierde defiende, trabaja la reacción tras pérdida.
Cadete en adelante: une la posesión a la estructura real del equipo. En el 7v7+1 cada equipo mantiene sus posiciones y tiene que pasar el balón por las dos mitades. Con la relación trabajo-descanso adecuada, los intervalos de posesión 4v4 también sustituyen la carrera para trabajar la resistencia.
Posesión con dirección
En el partido, tener el balón no es el objetivo: es la forma de encontrar el momento de ir hacia delante. Cuando el grupo ya conserva, dale una dirección al juego. En la posesión a zonas finales se puntúa cuando un jugador entra en la zona final y recibe un pase dentro. En el juego de cambio de orientación en tres zonas, el equipo atrae al rival hacia un lado y puntúa al cambiar a la zona contraria.
Estos juegos unen la posesión con lo que viene después: el desmarque, el cambio de orientación y el ataque al espacio.
Cómo hacerlo más difícil o más fácil
Más difícil: menos espacio, menos comodines, límite de dos toques o de un toque, o un tiempo máximo para llegar a los pases.
Más fácil: más espacio, un comodín más, toques libres o un defensor que solo puede interceptar, sin entrar.
Cambia una cosa cada vez y observa unos minutos. Si los defensores no roban nunca, es demasiado fácil; si la posesión nunca pasa de tres pases, es demasiado difícil.
Llévalo a una sesión
Un juego de posesión encaja en la parte principal de casi cualquier sesión, después de un rondo en el calentamiento y antes de un partido. En el planificador de sesiones puedes elegir «Mantener la posesión» como objetivo táctico y te propone las tareas que encajan con tu número de jugadores y tu categoría, con los minutos ya repartidos.