Balón parado en fútbol base: saques de banda, córners y faltas
Por Marco Baleato · · Sobre el autor
Un partido tiene decenas de reanudaciones: saques de banda, córners, faltas, saques de puerta. Muchos equipos los entrenan muy poco, así que pierden el balón tras su propio saque de banda o encajan goles de córner sin saber por qué.
No hacen falta jugadas complicadas. Unas pocas ideas sencillas, entrenadas en bloques cortos, bastan para sacarles partido.
Saques de banda: la reanudación más frecuente
Con los más pequeños, primero la técnica: los dos pies en el suelo y el balón desde detrás de la cabeza. Después, la idea más importante: el receptor se aleja y vuelve para crear espacio, y el que saca entra al campo enseguida para volver a recibir.
A partir de alevines, combinaciones sencillas: un desmarque a la espalda para el saque en largo por la banda, una descarga para el que saca, una permuta para perder la marca.
Córners: con dos o tres opciones basta
Un córner en corto para mejorar el ángulo de centro. Una llegada al primer palo con prolongación para un compañero que entra por el segundo. Y un centro directo a la zona que ataca tu mejor rematador de cabeza.
No entrenes diez jugadas: entrena dos bien, para que cada jugador sepa exactamente dónde tiene que ir.
Defender córners y faltas laterales
Decide el sistema (zonal, individual o mixto) y asegúrate de que todos saben su función: quién cubre el primer palo, quién marca al mejor rematador, quién se queda fuera para el rechace y el contraataque.
El marcaje mixto es una buena opción a partir de infantiles: unos pocos jugadores en zona protegen los espacios clave y el resto marca a los rivales más peligrosos.
Entrénalo jugando
En benjamines y alevines, un partido en el que cada reanudación es una ocasión es la forma más divertida: cada saque de banda, córner o falta cerca del área cuenta como oportunidad, y los jugadores aprenden a sacar rápido y con intención.
Con equipos mayores, 10–15 minutos al final de la sesión previa al partido suelen ser suficientes.