Qué entrenar en prebenjamines (6–7 años), con una sesión de ejemplo
Por Marco Baleato · · Sobre el autor
Entrenar a prebenjamines es un trabajo distinto al de cualquier otra categoría. La atención dura poco, el balón todavía cuesta controlarlo y la mejor motivación es el propio juego. Una sesión llena de filas y explicaciones los pierde en cinco minutos.
Aquí resumo qué trabajar a esta edad y cómo organizarlo, con una sesión de ejemplo montada con tareas de la web.
Qué importa a esta edad
Un balón por jugador el máximo tiempo posible. La mayor parte de la sesión debería ser conducir, parar el balón, cambiar de dirección y tirar. A esta edad, el número de toques que da cada niño es lo que les hace mejorar.
Juegos, no ejercicios. Un juego con historia (tiburones, semáforo, ladrones) consigue que conduzcan con la cabeza levantada sin necesidad de explicarles qué es la percepción.
Juegos reducidos con portería. 1v1, 2v2 y 3v3 a miniporterías: muchos toques, muchos tiros y todos participan.
Coordinación sencilla: correr, saltar, caer y cambiar de dirección con y sin balón. Poco tiempo y siempre en forma de juego.
Cómo organizar la sesión
Explicaciones de 30 segundos como mucho: enseña, no hables. Grupos de 4–6 niños para que nadie espere. Cambia de tarea cada 8–12 minutos, antes de que se aburran, y termina con un partido, que es a lo que vienen.
Deja montados todos los espacios antes de empezar. Mover conos mientras espera un grupo de niños de seis años es la forma más rápida de perder el control de la sesión.
Sesión de ejemplo de 60 minutos
Calentamiento (15 min): juego del semáforo y tiburones y pececillos. Cada niño con su balón tiene que reaccionar a los colores del entrenador o escapar de los tiburones sin perder el balón.
Parte principal (30 min): 1v1 a miniporterías en grupos de cuatro y después un 3v3 a cuatro porterías, para que siempre haya un sitio al que atacar.
Vuelta a la calma (10 min): un partido corto sin más norma que el juego limpio y el cuento de los estiramientos para terminar tranquilos.
Las pausas para beber de 1–2 minutos entre bloques completan la hora.
Errores habituales
Posiciones demasiado pronto: a los 6 o 7 años no hay laterales ni extremos, hay niños que necesitan tocar el balón. Filas largas para tirar. Demasiadas instrucciones durante el juego. Y corregir la técnica cuando están intentando disfrutar de un partido.
Si solo te quedas con una idea, que sea esta: cuanto más tiempo pase cada niño con el balón, mejor será la sesión.