Qué entrenar en cadetes (14–15 años), con una sesión de ejemplo
Por Marco Baleato · · Sobre el autor
Entre los 14 y los 15 años los jugadores empiezan a parecerse a los adultos y a entrenar como ellos. Son más fuertes y más rápidos, pueden repetir esfuerzos de alta intensidad y son capaces de seguir un plan de partido durante todo el encuentro.
Es la edad para que el equipo funcione junto sin balón: presionar con señales claras, reaccionar a las transiciones en segundos y defender como un bloque. A la vez, el cuerpo todavía necesita cuidados, así que la prevención de lesiones pasa a formar parte de cada sesión.
Qué trabajar a esta edad
Presión colectiva: qué activa la presión (un pase atrás, un mal control, un pase al lateral), quién salta primero y cómo cubren los demás.
Transiciones: robar y atacar en pocos pases, perder y reaccionar al momento en lugar de protestar.
Posesión con dirección: no basta con tener el balón, aprenden a jugar hacia delante a un objetivo o a un delantero.
Prevención de lesiones: core, equilibrio, aterrizajes e isquiotibiales en el calentamiento, dos o tres veces por semana.
Sesión de ejemplo de 90 minutos
Calentamiento (12 min): activación preventiva. Estaciones de core, equilibrio y saltos, por parejas, antes de tocar el balón.
Rondo (12 min): rondo 4v2 con dirección a un objetivo. Los cuatro que tienen el balón lo conservan y puntúan al encontrar a un jugador objetivo al final del espacio.
Parte principal 1 (20 min): activadores de presión, 6v4 salida de balón contra presión. Los cuatro que presionan solo saltan con la señal acordada y los seis intentan salir jugando.
Parte principal 2 (18 min): 4v4 con portero. Un equipo ataca la portería grande; cuando el otro roba, contraataca a dos miniporterías.
Juego (20 min): partido por zonas con señales de presión. Vuelta a la calma (8 min): estiramientos.
Consejos para el entrenador
Dales voz. Pregunta a los centrales cuándo creen que el equipo debe presionar, o deja que los medios elijan la señal de presión en un partido. A esta edad se comprometen mucho más con las reglas que han ayudado a decidir.
Mantén la intensidad alta y el volumen controlado. Mejor partidos cortos con descanso completo entre series que partidos largos y cansados en los que nadie presiona.
Respeta los distintos ritmos de maduración. Un jugador que madura tarde puede ser el mejor técnicamente de la plantilla y aun así perder todos los duelos físicos; sigue dándole minutos.