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Qué entrenar en infantiles (12–13 años), con una sesión de ejemplo

Por Marco Baleato · · Sobre el autor

Entre los 12 y los 13 años la mayoría de los jugadores dan el salto al fútbol 11. El campo es de repente mucho más grande, el fuera de juego importa y cada jugador tiene una posición con tareas claras.

También es la edad del estirón. Algunos crecen diez centímetros en un año y pierden coordinación durante un tiempo; otros siguen siendo pequeños. El entrenamiento tiene que mantener la técnica alta para todos mientras enseña cómo ocupa el campo un equipo de once.

Qué trabajar a esta edad

Juego posicional con balón: amplitud, profundidad y tercer hombre. Aprenden que el pase que rompe una línea suele llegar después de un pase corto a otro compañero.

Estructura sin balón: una línea de cuatro compacta que bascula junta, distancias entre líneas, cuándo salir y cuándo temporizar.

La línea del fuera de juego, desde los dos lados: los defensas aprenden a mantenerla y los atacantes a medir sus desmarques.

Técnica todos los días: control, pase a velocidad, 1v1 y finalización. Quien crece rápido es quien más lo necesita, porque su toque va y viene.

Sesión de ejemplo de 90 minutos

Calentamiento (10 min): rondo de activación 6v3. Los tres defensores presionan juntos; cuando roban, entran los tres que han perdido el balón.

Parte técnica (12 min): rombo de tercer hombre. Pase, apoyo de cara y pase al tercer jugador, y después se rota de posición.

Parte principal 1 (20 min): conservación 7v7 + 1 con estructura de equipo. Cada equipo mantiene sus posiciones de fútbol 11 en un campo reducido, con un comodín que juega con el equipo que tiene el balón.

Parte principal 2 (15 min): línea de cuatro compacta. Los cuatro defensas basculan juntos mientras el balón cambia de lado entre pasadores.

Juego (25 min): 7v7 con zonas de fuera de juego, para que los atacantes midan sus desmarques y los defensas mantengan la línea. Vuelta a la calma (8 min): movilidad y respiración.

Consejos para el entrenador

Usa una pizarra o congela una jugada para enseñar las distancias. En un campo grande los jugadores no ven desde dentro la forma del equipo; una imagen explica más que diez correcciones.

No encasilles todavía a nadie en una sola posición. Que cada jugador aprenda al menos dos: un lateral que también juega de extremo entiende mucho mejor los dos puestos.

Vigila la carga de quienes están pegando el estirón. Menos saltos y sprints durante unas semanas, más técnica, y habla con la familia si un jugador tiene dolor en las rodillas o los talones.

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